sábado, 27 de diciembre de 2008
Feliz año 2009 !!
Quiero invitarles a que este próximo 31 de diciembre nos tomemos un momentito de reflexión en el calor de sus hogares junto con la familia y meditemos sobre las bendiciones que recibimos durante este año que esta por terminar y también nos planteemos nuevos objetivos para el 2009. Siempre lo he dicho, para mi la vida es como un reto constante, y cada año hay nuevas metas, nuevos sueños por alcanzar y en un año decisivo para nuestro pais, lo mejor que podemos hacer es pedirle a Dios que ilumine nuestras mentes y la de todos los salvadoreños que iremos a votar este próximo enero y marzo, y que podamos mantener las libertades en las que vivimos.
En estos últimos dias de diciembre tuve la oportunidad de llevar una fiesta navideña a los niños con discapacidad que viven en el cantón Cuapa de Santo Tomás, celebramos una fiesta sin precedentes, cerca de 75 familias estuvieron representadas, cada una de ellas con un niño o niña con discapacidad, realmente fué una mañana muy alegre llena de muchos colores, payasos, regalos, pero sobre todo mucho amor de parte de los padre de familia que junto a sus hijitos se la pasaron muy bien. Estoy muy contento porque pudimos llevarles 15 sillas de ruedas, bastones, y juguetes. Vale la pena ayudar a quienes mas lo necesitan, y para mi fué una mañana de aprendizaje pues ellos realizan un programa de rehabilitación llamado RBC (Rehabilitación en b ase a la comunidad) donde todos los sectores sociales del cantón tienen que ver en la rehabilitación de las personas con discapacidad, desde la alcaldia, las escuelas, hasta los mismos vecinos y padres de familia.
Realmente estoy orgullosisimo de la oportunidad que se me ha presentado para poder trabajar por las personas con discapacidad en mi país, desde ya he identificado proyectos importantes que hay que apoyar y cambios sustanciales que realizaré desde la Asamblea Legislativa en leyes para las personas con discapacidad. Para quienes me han consultado sobre qué posibilidad tengo de llegar a la Asamblea Legislativa, pues le comento que es del 100% ya que tengo la dicha de contar con el apoyo de todo el sector de personas con discapacidad y sus familiares que sin duda me apoyarán con su voto para estar a partir de mayo del 2009 representandoles.
Mis mejores deseos para sus familias, espero que le abran la puerta a Jesus en sus corazones para tener un año con más bendiciones, pero sobre todo mucha paz.
sábado, 13 de diciembre de 2008
Donacion para APDISCU
miércoles, 3 de diciembre de 2008
Un honor para mi
LUIS MARIO RODRÍGUEZ R.*
MARTES, 18 DE NOVIEMBRE DE 2008
David Reyes encarna lo que todos quisiéramos encontrar en un candidato a diputado: esperanza, ilusión, energía, candidez, capacidad, carácter, liderazgo, sensibilidad, humildad, honestidad, carisma, entre otras virtudes. Su juventud no resta méritos a su elocuencia al hablar y expresar los sueños que tiene por cumplir: llegar a la Asamblea Legislativa para representar a un conglomerado que por años ha estado fuera del interés de todos los partidos políticos, las personas con discapacidad. Casi siempre se postulan a diputados o los que ya han ocupado un escaño por varios años, u otros cuya "experiencia" por haber ocupado un cargo público les autoriza, según ellos, para representar los intereses de los ciudadanos de la jurisdicción que los elige.
Ojalá todos llegaran con el entusiasmo con el que lo hará David, sin intereses personales ni mucho menos con la idea de hacer de este mérito su medio de vida. No niego que hay quienes han desempeñado su cargo como representante del pueblo de una forma responsable y con un alto grado de patriotismo, pero lastimosamente estos casos son excepcionales y la mayoría responde a la disciplina partidaria que en muchas ocasiones ahoga las ideas, mata la personalidad y lo que es peor, acaba con los principios y las convicciones.
Conocí a David de la forma en que miles de salvadoreños lo habrán hecho cuando, aún siendo un niño, se destacó en aquella Teletón, mostrando lo que muchos años después seguiría siendo su característica personal: una carisma impresionante que se refleja en su sonrisa y en sus ganas de vivir y de servir a los demás. Luego lo encontré recientemente cuando presentó ante el equipo de plan de gobierno de Rodrigo Ávila los compromisos que acordaron cientos de invitados a las mesas de personas con discapacidad, para suscribirlos públicamente y comprometer a la fórmula presidencial para que, de ganar la presidencia, los implemente de manera inmediata, incorporándolos a su plan de trabajo en los primeros cien días de gobierno.
Disfruté mucho su presentación porque nunca se refirió a su condición personal, sino más bien parecía que la política pública que nos estaba presentando beneficiaría a otros que, a diferencia de él, padecen alguna clase de discapacidad.
El día que se firmaron los compromisos por las personas con discapacidad, David representó a miles de salvadoreños que han estado esperando una oportunidad. Pronunció un discurso relajado en el que principalmente agradeció a su familia el apoyo que le dio desde pequeño, para que fuera una persona que pudiera valerse por sí mismo. Recuerdo que su hermana estuvo presente el día en que aprobamos el resultado de las mesas de trabajo que él coordinó, lo que reflejó sin duda alguna el vivo amor que tiene por su familia y el espontáneo agradecimiento a Dios por haberle dado un hogar donde claramente él aprendió a ser un hombre con personalidad y carácter. La principal idea que recuerdo de sus palabras el día del evento, frente a varios cientos de personas con discapacidad, amigos y familiares de éstos, es que existen seres humanos que padecen de la peor discapacidad que puede presentarse en este mundo: la falta de Dios en su corazón. Esa y no los impedimentos físicos, pueden hacer a una persona más desdichada que cualquiera a la que le falten sus piernas o sus brazos.
David es el vivo símbolo de lo que cualquier salvadoreño debería aspirar a tener en el primer Órgano del Estado. No comparto la idea de aquellos que ven en la Asamblea el lugar donde deben predominar los arreglos bajo la mesa, el fanatismo partidario, la política barata o lo que es peor aún, la aprobación de leyes por un puñado de dólares. El recinto legislativo debería albergar a los mejores hombres y mujeres de nuestro país; a aquellos que en sus intervenciones en el pleno, resumieran con claridad los problemas y sobre todo, las soluciones a las miles de necesidades de salvadoreños que viven en la extrema pobreza. Nos podrán llamar ilusos, pero ese es el "deber ser" de la Asamblea y no aquel donde llegan los mismos, a transar y negociar componendas, olvidándose que su curul está tallado principalmente por el voto de ciudadanos que han puesto en sus manos el futuro de sus hijos.
La capacidad del debate legislativo dependerá de la presión que la sociedad civil imprima al trabajo de los legisladores. En la medida que siga prevaleciendo la ideología a la hora de priorizar los problemas que serán abordados en las distintas comisiones de trabajo, en esa misma medida seguiremos con una Asamblea que sólo producirá frustración ciudadana. David Reyes tiene un reto de primer orden, como lo deberían tener todos los que aspiran a ganar una diputación en las próximas elecciones: convertir la esperanza, la ilusión y el entusiasmo de sus seguidores y votantes en leyes que favorezcan a los miles de habitantes que creyeron en su mensaje. No podemos esperar menos de él ni de todos los que se han postulado por los diferentes partidos. No hay tiempo para aprender a ser político, lo hay para cumplir las promesas, luchar por el sector al que representan y rendir cuentas al final de su gestión.
*Abogado, con maestrías en Derecho de Empresa y Ciencia Política.